Adiós a Japan

La música electrónica siempre ha sido un movimiento político que lucha por la libertad de expresión de cada ser humano, construir todo ha llevado mucho tiempo y esfuerzo por parte de personas que buscan que esta cultura  llegue a más personas, a que conozcan la experiencia de poder ser libres por un momento y olvidarnos de todo eso que nos agobia día a día.

El dia de hoy Japan uno de los bares más prometedores de la Ciudad de México y un promotor de la música electrónica nacional  tomó la decisión de cerrar sus puertas debido a  falta de seguridad.

Desafortunadamente esto no es algo nuevo en México ni en el mundo, nuestras autoridades durante muchos años no han cumplido con garantizar la seguridad de las personas que hacen los eventos ni de las personas que asisten a ellos, durante muchas décadas a funcionado así y difícilmente está generacion podrá ver un cambio, es triste ver como nuestro país cada vez se fragmenta más y las opciones que tenemos para despejarnos de todo este desastre se van cerrando.

Adiós a Japan. Goodbye Japan.

Estimados clientes, artistas, accionistas y acreedores diversos de Industrias Culturales Uruapan SAPI de CV (Bar Japan):

Debido a la creciente ola de violencia e inseguridad que lleva aconteciendo en nuestra ciudad e industria por ya demasiado tiempo es que hemos decidido cerrar permanentemente nuestras operaciones.

Tenemos a bien entender que la obscura realidad que oprime a la noche capitalina se encuentra fuera de control y no podemos (ni queremos) seguir participando de generar música, arte, cultura y economía para una ciudad que nos ha dado la espalda como gremio, generación y sociedad.

Japan fue un club que siempre escuchó a su comunidad, un club que se esforzó en considerar y ofrecerles escenario a la mayor cantidad de artistas mexicanos e internacionales posibles.

Japan fue un club que operó con base en las ideas y en búsqueda de generar alternativas reales a la noche capitalina.

Japan se esforzó por ofrecer calidad en todos los sentidos. Fue un espacio limpio, seguro, a buen precio y abierto a todo tipo de gente.

Ahora nuestra misma comunidad nos transmite un sentimiento de inseguridad radical mismo que nosotros como empresarios compartimos y que como miembros de la iniciativa privada nos vemos atados de manos en poder atender directamente.

Tal vez lo que se necesita es cerrar todos los restaurantes, todos los bares, todos los clubes… Apagar la ciudad, enterrarles la nariz en su mierda.

Esperamos utilizar nuestro cierre de operaciones como último acto poético-político pero también como un llamado a la sociedad y a nuestros gobernantes a tomar cartas en el asunto.

Muchas gracias a todas las personas con las que compartimos este año.

 

 

 

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